El ancla que se perdió un 30 de septiembre.

El primogénito de los ya ancianos reyes de Troya, Príamo y Hécuba, fue llamado Héctor y sobre él, ya hombre fue descargado el mayor peso en la defensa de la ciudad. De allí que este nombre significa "el que sostiene fuertemente", "el que retiene" y de ahí el significado de "ancla" que le han dado algunos estudiosos. Esta simbología se ajusta perfectamente a un personaje que compartió durante cuarenta dos años mi vida y la de los míos conformando un amor fraterno y tumultuoso para el cual ni él ni nosotros estábamos preparados. Héctor Luis se llamaba, quien con la alharaca propia de los varones le dio incontables sobresaltos a mi madre desde su concepción hasta que concedió ante una corta pero mortífera enfermedad. Es por ello que hoy, a ocho años de distancia quiero por fin hablar de él, de su vida, de sus anhelos, de sus logros. El primer recuerdo de mi hermano no es su nacimiento, a pesar de los cinco años que nos separaban, por el contrario la imagen ...