CON SU PERMISO, PERO LUEGO DE UN AÑO: NO HAGO SINO EXTRAÑAR.
Hace 11 meses escribí unas palabras que definían mis añoranzas ante la ausencia de mi padre. Hoy al estar por cumplirse los primeros 12 meses de su partida, leo y releo mi propia expresión y encuentro que el tiempo paralizado me devuelve la misma soledad, la misma expectativa, los mismos sentimientos arropando mi alma. Pareciera que no ha pasado el tiempo, pero irremediablemente si lo ha hecho brindándome el regalo de tu pluma, permitiendo que se escape la cercanía familiar que tu soñaste y haciéndonos revisar errores y desaciertos. Sin embargo, la presencia sentida de tu compañía sigue a mi lado, silenciosamente. En conclusión sigo extrañándote. No se si pasará, no se si se trasmutará, no se si la bruma en mi cabeza te llevará algún día, pero estas aquí en mi corazón, hoy y mañana. Estas en mis ojos como esas luces que al cerrar los parpados semejan hilos o relámpagos que aparecen solo un instante. Estas en mi propia voz al darle la bendición a los muchachos. Todav...