Aventura iniciada...Aventura realizada.

Recuerdo una hermosa película, La Casa del Lago, donde un arquitecto y una doctora representados por la inefable Bullock y el guapo Keenu viven una especie de disrupcion temporal que propicia encuentros y desencuentros amorosos llenos de momentos memorables. Uno de ellos viene a mi encuentro en este momento que una parte de mí está allende el gran mar demostrando que el tiempo y el espacio no existen. Se tratan de un paseo a emblemáticos lugares compartido por los protagonistas a través de una misiva. Hoy logre vivir una situación parecida pues pude compartir gracias a un celular unas calles, manojos de flores cayendo del cielo, banderines de colores en ventanas y postigos, la taberna de la esquina, las vecinas murmurando quién sabe que evento, el paseante detenido por un celular, unas calles interminables limpias y ordenadas que evocan otras épocas ajenas al continente joven. Calles madrileñas que la nueva paseante buscó en su primera aventura para compartir conmigo a ca...